Después de lo ocurrido en la pizzería, tenía que alejarme de Roberto y concentrarme en lo que realmente importaba: volver a empezar la búsqueda de trabajo.
Salí a la calle con mi currículum en mano, recorriendo cada esquina de la ciudad, decidida a no rendirme.
Fue entonces cuando vi un aviso en la entrada de un edificio imponente: Grupo GOLDEN. Una empresa tan poderosa que la gente soñaba con trabajar ahí. Cientos de egresados de las mejores universidades enviaban sus solicitudes cada año, y mu