Mundo ficciónIniciar sesiónEl café al que Carmen convocó a Marina era de esos sitios del barrio Salamanca que no necesitan tener la carta en el escaparate porque su clientela ya sabe lo que va a pedir.
Mesas de mármol. Sillas tapizadas. El ruido de la ciudad filtrado por cristales dobles que hacían el sonido más lejano de lo que era.
Carmen llegó antes. Traje gris perla. El pelo blanco perfectamente arreglado. Una taza de té que







