El mensaje encriptado llegó al teléfono de Laura a las siete de la mañana.
El remitente era la parlamentaria sueca que había sido el ancla institucional en Bruselas para la aprobación de la Directiva 2031/C.
El mensaje solo tenía un archivo adjunto en formato PDF y una línea de texto urgente: Míralo ahora. Han estado moviéndose en las sombras.
Laura abrió el archivo en la pantalla de su ordenador. El titular del documento llevaba el sello de registro del comité legislativo preliminar del Parlam