El expediente tenía 47 páginas.
Estaba contenido en una carpeta de cartulina azul marino, con una etiqueta blanca pegada en la esquina superior derecha. Las grapas metálicas brillaban bajo la luz fluorescente fluorescente de la sala de practicantes del bufete. El ruido a su alrededor era constante. Teléfonos sonando, impresoras escupiendo contratos, el tecleo frenético de diez estudiantes de derecho compitiendo por destacar. Blanca estaba aislada de todo eso. Sus ojos estaban fijos en la etique