Narrador omnisciente
La tarde avanzaba lenta, bañada por la luz dorada que entraba por las ventanas del living. Lisa había decidido que ese día necesitaban calma, algo simple que los mantuviera juntos sin demasiadas preguntas ni tensiones. Por eso eligió una película familiar y preparó pochoclos en un bol enorme.
Mara estaba recostada contra el brazo del sillón, con las piernas dobladas como si quisiera hacerse más pequeña. Mateo, en cambio, parecía inquieto desde que llegaron del colegio; dab