Capítulo 91 Lo que quiero.
No moví ni un solo músculo de mi cuerpo a pensar de que por alguna extraña razón ansiaba obedecerle y eso solo avivaba mi ira. Mi cuerpo estaba más que rígido, las manos cerradas a los costados, como si cualquier gesto de más pudiera romper algo que ya estaba peligrosamente resquebrajado.
—No —dije.
Cristian no reaccionó de inmediato. Se limitó a inclinar apenas la cabeza, observándome como quien evalúa una resistencia menor, algo que puede ceder con la presión correcta.
—No es una sugere