Erica observó desde la distancia cómo todo ocurría entre Lautaro y Jenifer. Apretó los labios, tragó saliva y no apartó la vista. Su mirada era intensa, pero ya no había odio en ella… solo una tristeza mezclada con deseo. Vio cómo Lautaro la abrazaba por la espalda, cómo Jenifer se giraba con lágrimas en los ojos, y cómo ese beso entre ellos parecía borrar cualquier sombra. Erica no era tonta. Entendía lo que significaba ese gesto: amor verdadero, conexión. Pero aun así, en el fondo de su coraz