ALIANA
La tensión no desaparece de golpe. Se afloja. Como un puño que se abre lenta y reluctantemente, hasta que la sala recuerda que tiene permiso para volver a respirar.
La gente empieza a moverse. A susurrar. La seguridad finge que todo esto fue parte del entretenimiento de la noche. Alguien ríe un poco demasiado fuerte. Las copas vuelven a chocar, aunque las manos aún tiemblan.
Luca mantiene a King en sus brazos, con una mano firme en su espalda y la otra descansando con naturalidad, como s