Despedida.
Ares.
Me había prometido en innumerables de veces que no dejaría que el vínculo me dominara.
Pero, como verán, no hay nada más fuerte creado por la diosa. Había sucumbido ante el deseo, amaba a Daría y a su loba, la cual aún no conozco, más de lo que se pueden imaginar.
Aunque eso no quiere decir, que el miedo haya desaparecido, aún temo que todo termine mal y que por mi culpa esta manada sufra al igual que luna negra.
Sé que son muchas cosas, pero por el momento solo deseo poseerlas y reclamar