En cuatrocientos años.
Daría.
Estábamos hablando de siglos, siglos en los que Sejmet, escapaba del inframundo para tratar de gobernar este plano.
Era molesto que en cada intento muchas personas inocentes murieran; sabía que no se detendría y que en unos siglos lo volvería a intentar.
Pero también sentía que no solo lo había por querer gobernar este plano, él también lo hacía por diversión.
—Eres una maldita—dijo con dificultad, mientras de su boca salía sangre.
—No más que tú —le dije—. Odio que hagas esto por divers