La mirada de Valeria se detuvo en la recepcionista por apenas un segundo, lo suficiente para notar el leve temblor en sus manos mientras guardaba una carpeta en el cajón equivocado. Sus dedos se crisparon. Había algo que no encajaba. No era la primera vez que la veía cerca del archivo clínico de Clara, pero hasta ahora, no tenía una prueba… solo una intuición. Y sus intuiciones, por más molestas que fueran, casi siempre terminaban siendo ciertas.
—Buenos días —saludó con una sonrisa cortante, s