Mundo ficciónIniciar sesiónMáximo subió las escaleras del edificio de Amanda a toda velocidad, decidido a entregarle su verdad sin filtros, aunque eso significara desnudarse el alma. Tenía los pulmones ardiéndole y un presentimiento helado de que el tiempo se le escurría entre los dedos. Al llegar al pasillo, la sangre se le congeló: la puerta estaba abierta.
—¿Amanda? —llamó, pero su voz solo encontró el vacío de un departamento en silencio.Entró desesperado. Al llegar a la habitación, el corazón se le detu






