— Señora Banks, todos la están preparando adentro… — La secretaria corrió hacia Mari apenas la vio.
Mari asintió y entró en la sala de juntas, en dónde estaba la junta directiva, los gerentes y Daniel, con su inseparable asistente.
— Buenos días… — Voceo Mari con autoridad.
Ella entró en el enorme salón con grandes ventanales y vista hacia la ciudad, decorado principalmente con una gigantesca mesa ovalada en el centro y muchas sillas ocupadas alrededor.
— Ahora que estamos todos presentes,