A la mañana siguiente, Lena se despertó con el sonido del teléfono móvil. Quería seguir durmiendo, pero la noche anterior, cada vez que cerraba los ojos, los malos recuerdos de su pasado con Bruno inundaban su mente. Esa mañana tuvo que tomar una pastilla para dormir, y así logró conciliar el sueño. Mientras abría los ojos lentamente, estiró la mano hacia la mesita de noche y tomó el teléfono para protestar. Al mirar la pantalla, vio que la llamada provenía de un número desconocido. Con cierta