Con el poco tiempo que había encontrado para sí misma, logró fortalecer su cuerpo de manera lenta y constante. La ayuda de Edward había sido fundamental, no solo porque se había acercado a ella como un confidente leal, sino porque gran parte de su fortaleza física se debía a su guía incansable. Sostuvo su espíritu decaído con la determinación de reencontrarse consigo misma; sus enseñanzas iban mucho más allá de la simple táctica corporal, pues también abarcaban el dominio emocional, la resisten