El mundo parecía estar rompiéndose alrededor de Amelia no sabía nada de lo que su tío acababa de descubrir, la verdad que tanto oculto y por la que tanto sufrio en silencio estaba por descubrirse, pero el zumbido de las máquinas del hospital era un velo que la aislaba de todo . La mantenía sedada, a la deriva en un océano de recuerdos, permitiéndole revivir, una y otra vez, los momentos más felices junto a su amor de juventud.
Flashback: Costa Careyes, 1992. El Mar.
Luca rio suavemente, un soni