La mañana en la oficina de Luca en Roma había comenzado con una descarga de adrenalina y desesperación. A través de la pantalla de alta definición, los rostros de Guillermo y Emilio reflejaban una mezcla de terquedad y confusión que estaba llevando a Luca al borde del colapso nervioso. El consorcio De La Torre en México era el campo de batalla, y sus hijos, sin saberlo, estaban parados sobre una mina activa.
—Figlio mio, per favore, Guillermo, per favore, capite entrambi que la situazione è cam