POV. Amelia
Me acerqué a él todavía con el pulso inestable, con el eco del beso anterior vibrándome en la piel como una huella que no quería desaparecer. Sus labios volvieron a encontrar los míos, esta vez sin urgencia, profundos, pausados, como si el tiempo hubiera decidido darnos tregua. Como si el mundo pudiera quedarse afuera un rato más.
Respiré su calor, su calma contenida, y por un instante pensé que podía hacerlo. Que podía seguir.
Sus dedos recorrieron mi espalda con una lentitud que n