Brendan avanzó con paso seguro, pero apenas su mirada se posó en Chloe fué como si aquella belleza inesperada lo hubiera atrapado en un breve trance que se encargó de disimular con elegancia.
—Brendan —saludó Thomas al verlo acercarse.
—Padre —saludó él cuando estuvo frente a ambos—. Chloe.
—Hola, Brendan —respondió ella con una sonrisa sutil.
—Evelyn, qué gusto verte esta noche —mencionó Thomas con aquel tono cordial que usaba en los eventos sociales, impecable y medido.
—Lo mismo, T