La lámpara de la mesita de noche derramaba un resplandor cálido sobre la cama de Chloe, iluminando apenas los papeles frente a ella y la libreta donde escribía con trazos rápidos.
Su móvil descansaba a un costado, con la galería abierta en la pantalla. Una a una, repasaba las fotografías que había tomado del libro contable en la oficina de Thomas.
Cada número, cada columna desajustada, cada movimiento sospechoso se convertía en líneas apresuradas de su puño. Era evidencia peligrosa que, si alg