—¿Hasta cuándo vas a jugar a ignorarme? —las palabras de Brendan tenían un tono bajo, provocador, que se deslizó por la piel de Chloe como un hilo eléctrico, erizándola.
Se acercó lentamente, y Chloe pudo sentir el calor que emanaba de él, una presencia tan cercana que parecía adueñarse de su espacio de una manera peligrosa.
Sus miradas se encontraron en el espejo. La de él reflejaba una mezcla de enojo y deseo, era un imán que le advertía que no habría escape. El aire dentro del tocador est