—Ese vestido me estaba volviendo loco —murmuró contra su boca, su voz ronca de deseo—. Ahora quiero verte sin el…
Brendan no le dió tiempo de responder. De un movimiento lento, casi reverente, deshizo el nudo de la bata y la dejó deslizarse hasta el suelo. El aire de la habitación estaba cargado con un deseo contenido. La mirada de Brendan sobre ella ardía con intensidad y Chloe podía sentir su corazón latiendo contra sus costillas.
Las manos de él se deslizaron por su cintura, atrayéndola h