Adanna
Nuestras miradas estaban cruzadas, uno atento al otro, a la espera, sin poder seguir, pero tampoco detenernos.
Estábamos ahí, luchando con dudas y temores, o por lo menos yo.
No sabía qué pasaba por la cabeza de Iker, si esto era real para él o simplemente un juego. No entendía por qué quería hacer esto conmigo si él estaba con Isa, pero ya no importaba.
Estábamos a punto de dar ese paso y mi cuerpo lo necesitaba. Era tanto el anhelo que estaba temblando por la anticipación, por el deseo