Adanna
Montada sobre mi caballo, vi cómo el sol se ponía y volvía a salir, haciendo paradas en medio de los bosques o en alguna posada cuando me encontraba en alguna manada.
Pero la mayoría de las veces tenía que dormir en una cueva o bajo la protección de los árboles si no estaba lloviendo.
Había pasado más de una semana y todavía continuaba mi viaje. Me había tocado ocultarme, pues todavía había hombres de Iron que me estaban buscando, y había visto algunos de esos guerreros por estos alreded