Eloísa se levantó la mañana del viernes con más nervios de los que pensó tendría después de meditar toda la semana para tomar una decisión, la charla con Ezequiel le había servido bastante, él había pasado, como él mismo dijo, por en sima de sus propios valores y ahora estaba afrontando las consecuencias de la peor manera. Eloísa no conocía a profundidad la historia, pero estaba ya segura de la decisión que quería tomar, no se dejaría embaucar por el musculoso cuerpo de Harrison ni por su ávida