Por suerte para Eloísa, ese día no tenía ninguna clase con Harrison, eso le permitía tener la mente un poco más relajada mientras trataba de definir lo que estaba sintiendo, era claro y más que obvio que las cosas que comenzaba a sentir por el hombre era mera calentura, so lograba deshacerse de ella podría pensar las cosas con mayor claridad.
Observó a su alrededor a la hora del descanso y su mirada se posó en Walter, el chico tenía el cabello atado en una cola y se había arremangado las mangas