Enamorada de ti...
La conversación terminó sin que ninguno de los dos lograra disipar por completo la tensión que se había instalado entre ellos. Aunque Sebastián ya no se mostraba tan hostil como al principio, seguía manteniendo cierta distancia, como si necesitara convencerse de que debía bajar la guardia.
Anastasia, por su parte, sabía que insistir solo conseguiría alejarlo más. Bajó la mirada hacia el ramo de rosas que él acababa de cortar para ella y acarició distraídamente uno de los pétalos, incapaz de oc