Sebastián se dejó caer en su asiento con frustración. Aún no podía creerlo. La sola idea de que André pudiera estar cerca de Anastasia le generaba rabia y celos.
Había sido él quien había tenido que alejarse de ella para cumplir con su compromiso con Martina, no podía evitar sentir una opresión en el pecho al imaginar a André junto a ella.
Solo de pensar que podía tocarla, que podía tomarla entre sus brazos o besarla como él lo había hecho, lo llenaba de impotencia y desconcierto.
—Maldita