Clara regresó a la habitación poco antes del almuerzo. Entró con una sonrisa en el rostro, dispuesta a ayudar a Anastasia a bajar al comedor.
—Vine a buscarla. Todos están esperando abajo.
Anastasia negó con la cabeza.
—No voy a bajar.
La sirvienta se detuvo apenas la vio. Esa mañana Anastasia había estafo de muy buen humor, y ahora.. ahora tenía el rostro hinchado y los ojos enrojecidos. Era evidente que había estado llorando.
—¿Qué le pasó? —Clara se acercó rápidamente—. ¿Tiene algo que