Desde la ventana...
Molesta consigo misma por lo mucho que le había afectado aquella indiferencia, Anastasia se apartó de la ventana.
¿Qué esperaba exactamente?
¿Qué él le sonriera?
¿Qué dejara todo para saludarla?
Apretó los labios. Ni siquiera debería importarle.
La puerta se abrió en ese momento y Clara entró sosteniendo la bandeja con el desayuno.
—Disculpe la demora, es que tuve que encargarme de casi todo en la cocina.
Anastasia se obligó a sonreír mientras Clara acomodaba la bandeja sobre la mesa aux