Apenas Sebastián salió del dormitorio, su móvil comenzó a sonar. Rápidamente lo sacó de su bolsillo y se alejó por el pasillo para atender la llamada de su asistente. No era normal que ella lo molestara sabiendo que se encontraba a esa hora en la hacienda.
—¿Qué sucede, Natalie?
—Disculpe que lo llame, pero su hermano no se presentó a la reunión y los miembros de la junta directiva están muy enojados. Dicen que es una falta de respeto y una irresponsabilidad de su parte.
—Diles que tuve un