Días después.
Donato se mostraba frustrado ante el nombramiento de su hermana, había sido reducido de la peor manera, a diario se había esforzado para hacer que el negocio de su padre siempre estuviera por lo alto, pero luego de que su tía y su prima ocuparon su lugar se encontraba con las manos atadas.
Era una noche fría, las corrientes de aire eran fuertes, Donato y su gente esperaban con calma que los rusos hicieran presencia, la orden de Melissa había sido clara, ninguno de sus hombres era