Donato fue al hospital donde su padre era atendido, al llegar a la sala de espera vio a su familia, ellos se encontraban reunidos. Las miradas de molestia en contra de Donato no dieron a esperar.
Donato pasó por alto la rivalidad con el resto de su familia. Se acercó a su madre, tomó sus manos y luego la abrazó.
—¿Cómo está mi padre? —Anna se tomó un momento para responder.
—Debido a la gravedad de la herida la situación se tornó difícil, hijo, a tu padre ha sido necesario llevarlo a un coma inducido, los médicos hacen todo lo necesario para no dejarlo ir —aquella voz temblorosa causó en Donato que sus ojos humedecieran.
—Haré que los hermanos Mancini paguen por este daño, al igual que por la muerte de Francesco —aseguró Donato observando fijamente a su madre.
—Tu padre dijo unas cuantas palabras antes de que su estado de salud empeorara, todos están en la obligación de escuchar —por petición de Anna la familia De Luca se reunió.
—¿Qué sucede mamá? —preguntó Melissa tomando su mano.