La frialdad en Donato había incrementado de una manera abismal, además de beber se castigaba en el gimnasio llevando su entrenamiento al máximo, en su cuerpo no había dolor, su corazón sangraba cada vez que pensaba en Fiorella.
Al llegar a la mansión de la familia Moretti Donato y sus hombres descendieron, Bruno con la mirada pidió autorización a su primo, Donato chasqueó con su boca autorizando a su hombre de confianza.
Bruno atravesó los pasillos de la mansión, hasta llegar a la sala de entr