Sasha
La puerta se cierra de un golpe detrás de nosotros, y el aire en la habitación se vuelve pesado, casi palpable. La atmósfera está saturada de una energía oscura, una energía que reconozco bien ahora: la maldición. Es ella quien guía nuestros pasos, quien influye en nuestras decisiones. Pero no será ella quien dicte nuestro final.
Voy girando lentamente la mirada hacia Adrian, que permanece en silencio a mi lado. Está más cerca que nunca, pero su presencia ya no es solo una fuente de consu