Morgana
Las estrellas brillan en un cielo de un azul profundo, su brillo pareciendo más vívido, casi irreal, como una bendición silenciosa del universo. El mar se extiende frente a nosotros, vasto e infinito, golpeado por las olas suaves y regulares que vienen a morir en la arena. Esa noche, todo parece congelado en el tiempo, suspendido, y sé en el fondo de mi corazón que esta paz, esta tranquilidad, es lo que hemos merecido después de tantas pruebas. Lucian y yo. Hemos atravesado todo para ll