Morgana
El tiempo parece suspenderse mientras nuestras miradas se cruzan, una alquimia indescriptible emanando de nuestros seres. El mundo exterior desaparece, dando paso a este instante mágico donde estamos solos, unidos por una promesa de amor y pasión. Lo siento aún más cerca, como si cada célula de mi cuerpo pulsara al unísono con la suya.
Lucian se acerca lentamente, sus manos acariciando suavemente mis brazos, trazando caminos de calor sobre mi piel. Cierro los ojos, dejándome llevar por