Me acerco a la tienda de campaña donde duerme mi padre con mi hermano Kael, el sonido de mis pasos sobre la tierra seca es lo único que rompe el silencio del día porque todos están dentro de sus tiendas. Al llegar, me agacho para entrar y los veo a ambos sentados en sus camastros, con las linternas que iluminan sus rostros cansados.
—Padre, creo que deberíamos trasladar a la manada más cerca de la fortaleza de la mansión —digo, tratando de sonar convincente—Con los últimos acontecimientos, es m