Sus palabras explotan mi cabeza pero en cierta forma tiene mucha razón. Lo que haga o deje de hacer, puede cambiar el curso y por eso debo pensar bien cada paso que vaya a dar.
—Entiendo—digo buscando la puerta de su oficina pero el me toma de la mano, sorprendiéndome.
—Quédate—me pide aumentando los latidos de mi corazón—solo un momento.
—No está bien que pasemos tanto tiempo juntos —le digo, tratando de sonar firme. Pero mi voz tiembla un poco, y me doy cuenta de que estoy nerviosa.
Thane son