Soy una loba con un poder que no encaja en el campo de batalla. Mi don es sanar, curar heridas y restaurar la salud, pero no tengo nada que me permita defenderme o atacar. Mi manada cuenta con lobos poderosos que pueden destruir o proteger con un solo gesto, y yo estoy relegada a ser la sanadora, siempre en segundo plano.
Mi falta de habilidades en combate me hace sentir insegura, como si no fuera lo suficientemente fuerte. Tengo que esperar a que alguien más me proteja, me rescate. Es frustran