Nuevamente en mi cuarto, cierro los ojos. No he podido cenar. Me es imposible desviar mis pensamientos hacia otro lugar que no sea Nacho. ¿Realmente se escondía un plan en sus intenciones? Un deseo de volver a ver su cara me brota con fuerza.
Me levanto de la cama y voy hacia la estantería. Debajo de mi foto del ayer, está el álbum de fotos de la boda de Sandra. Lo cojo entre mis manos y lo abro. Paso varias páginas, que resbalan entre mis dedos, de arcoíris multicolores, de vestidos de fiesta