Mundo ficciónIniciar sesiónLa nieve crujía bajo sus botas como si se quejara de cada paso. Era el sonido más constante del paseo, junto al susurro del viento arrastrando escarcha entre los arbustos y estatuas. Liria no estaba segura de por qué había salido ese día, ni por qué había insistido en ir sola —bueno, casi sola: Auren la seguía a distancia prudente, muda como una sombra—, pero había sentido







