Yo soy un hombre celoso Addy.
LUCIEN MORETTI
Dos semanas.
Eso fue todo lo que necesitó Adeline para dejar a toda mi compañía sin palabras.
En catorce días, había logrado lo que muchos de mis empleados no pudieron hacer en años. Presentaciones impecables, ideas frescas, propuestas tan audaces como rentables. En cada reunión, en cada junta, mi prometida brillaba como si hubiera nacido para estar en esa sala.
Y lo mejor de todo es que no era solo por ser "mi futura esposa". No. Era porque era brillante. Intensa. Precisa. Dueña