Tenemos Boda.
ANNELISSE DE FILIPPI
No sabía que podía sentirse tan bien ver llegar a alguien. En serio. Mi corazón se iluminó apenas vi a Clarita y a Asher bajarse del auto. No caminé. Corrí. Corrí como si el mundo entero se redujera a ese instante. Como si el tiempo se hubiera contenido para regalarme ese reencuentro.
—¡Están aquí! —grité con una alegría que me desbordaba mientras veía llegar el auto—. ¡Están aquí de verdad!
Clarita se reía mientras la rodeaba con los brazos. Su perfume suave me envolvió al