Te tengo Mr. Dark.
Cuando todo estuvo organizado, Bastien subió las escaleras silenciosamente.
Abrió la puerta de su habitación y encontró a Kate dormida, abrazando su almohada, con su rostro sereno.
Su corazón se apretó al verla así, pura, inocente, el centro de su universo.
Se quitó el traje, poniéndose su pijama de pantalón negro, y se deslizó en la cama, envolviéndola entre sus brazos con una ternura infinita.
Kate murmuró en sueños — mmm Bastien — acomodándose más contra él, buscando su calor instintivamente