Después de un rato, Bastien besó su cuello.
—¿No tienes hambre?
—Sí, pero más hambre de ti.
—Vamos, te prepararé algo rico, y luego volveremos a la cama.
—Vamos juntos. Me encanta verte cocinar… sobre todo ahora que sé que eres mío.
—Todo tuyo.
Mientras él cocinaba, ella lo miraba enamorada.
—¿Con quién está Addy?
—Con Lucca y Aracely.
—¿Ara? ¿Mi compañera de universidad?
— Sí la esposa de Lucca.
—¿Qué? — Así es, el pequeño de ojos azules es su hijo.
— Entonces seguimos siendo amigas.
— No sol