Pasó el día, Bastien había aprovechado cada minuto en estar con su amada Kate, la llenaba de besos, la cuidaba, acariciaba su piel, Kate solo se entregaba, el tacto de su piel era tan delicioso que le encantaba, se descubrió acariciándolo y adorándolo de una manera que jamás creyó.
Todos los recuerdos perdidos hacían eco, su mente estaba vacía pero su cuerpo y su alma sabían donde ir y qué hacer.
Bastien la tenía abrazada agitado después de todo un día de hacer el amor, de entregarse en cuerpo