Bastien salió directo a donde tenía a Kate. Entró y sus hombre lo miraron, era una cabaña en medio del bosque.
— ¿Aún duerme?
— Sí jefe, dormirá hasta mañana.
— Está bien, tomen sus puestos.
— Sí señor.
Bastien entró y miró a Kate en una cama, tenía una manta sobre ella, dormía profundamente, se sacó el abrigo y los guantes de cuero, se agachó y acarició su rostro, tomó una foto y se la mandó a Ara.
— La tengo — el mensaje no demoró en ser respondido.
— Bastien eres el mejor, siempre supe que