ASHER WILSON
Corté la llamada con Addy y me quedé un momento en silencio, mirando la pantalla que aún iluminaba mi mano.
"Prima", había dicho.
La palabra me revolvía el corazón con una mezcla de ternura, orgullo y esa sensación extraña de estar encajando, por fin, en un lugar que me pertenecía.
—¿Todo bien? —preguntó Clarita desde la cocina con una sonrisa dulce. Tenía el cabello recogido en un moño desordenado y aún llevaba puesta una de mis camisas. Adoraba cómo se le veía, sobre todo cuando