Kate bajó a la cocina y ahí estaba Lucca, cocinando.
—¿Te ayudo? —Lucca dio un salto y sonrió.
—Señorita, por su culpa Bastien me quiere colgar de la azotea, yo creo que esta vez sí lo hará, es la 3.ª vez que lo interrumpo con usted, dio órdenes explícitas e inquebrantables, si está con usted, nadie entra, nadie toca, nadie molesta. —Kate soltó una risa mientras Lucca la miraba con horror— señorita, no es gracioso, es verdad, ya todos tienen miedo de siquiera golpear sin saber si usted está o no